Marta Leyva, 'Evasión a lo exótico'

 

La obra de Marta Leyva (Terrassa, 1985) nos propone entrar en un juego de atracción en el que la mirada tiene el papel fundamental. Sus obras no parten de una conceptualización de la belleza sino de aquellas impresiones fugaces del día a día: un gesto capturado de un desconocido, un color, un fotograma, un objeto fuera de contexto… Leyva atrapa estas impresiones del azar y configura en su taller de Estocolmo un repertorio íntimo, sensual y femenino en el que la mujer es, a la vez, sujeto creador y creado. Cada obra es una ventana al mundo construido por la mirada de Marta Leyva en el que todo (dibujo, color, forma) apela a nuestros sentidos.

Todos los elementos de su obra parten de su fascinación por el cuerpo de la mujer. En ese aspecto destacan las líneas de los contornos femeninos, el estudio de las posturas y el cromatismo en el que predominan los tonos rosados y carnales evocando la piel. Es también mediante el uso del color - a medio camino entre la delicadez naïf y el instinto fauvista, con unos contrastes sin sombras, explícitos y vitalistas- que la artista quiere reflejar la idea de la multiculturalidad y lo fascinante de la mezcla de etnias y culturas, invocando una sociedad universal, alegre, sin barreras ni tabúes, que recibe y celebra la diferencia. Leyva nos propone un entorno humanista que tiene como epicentro a la mujer representada bajo diversas formas: “la mujer independiente”, “la mujer que espera”, “la mujer-amante”, “la mujer-madre”, “la mujer-yo”, “la mujer que desea”, “la mujer que crea”, “la mujer que sueña”…

En esta muestra veremos mujeres que son, casi siempre, figuras en un estado de introspección, espera, solitud y equilibrio representadas en entornos íntimos pero que en ningún momento se muestran estáticas y “objetualizadas” sino que, conscientes de su sensualidad y poder, nos invitan a participar de su mundo a través del juego del gesto y lo sugerente de su apariencia. Son, en cierto modo, extensiones del “yo” de la artista pero, sobre todo, representantes de lo femenino universal.

Marta Leyva configura su mundo cálido y sensorial como un homenaje inconsciente a sus orígenes mediterráneos y como una evasión. No resulta sorprendente que haya llamado “Evasión a lo exótico" a su tercera muestra en solitario en España. Evocando los espacios salvajes e irreales del Douanier Rousseau, la feminidad primitiva de las figuras de Paul Gauguin y el sentido de lo cotidiano de David Hockney, Marta Leyva presenta un mosaico de pieles e identidades en su búsqueda de un concepto esencial de paraíso.

 

 

                                                                                                                                                                                                                                           David Pablo - Historiador del Arte